¿Qué nos dice la enfermedad?
Todo se trata de SER, conscientes. De sentir lo que sentimos aquí y ahora. ¿Demasiado fácil? Si nos hace falta un camino para llegar ahí, podríamos imaginar una cuerda revuelta y llena de nudos (conflictos) que tenemos que ir soltando (resolviendo) porque, qué caprichosa, la vida quiere manifestarse en plenitud.
Puedemos mostrar tendencia a rehuir el conflicto, a quejarnos de nuestro destino, a lamentarnos, a imaginar todo lo bueno que podría ser... ¿y si cambiamos esta visión y abrazamos al conflicto, como una oportunidad para aprender, para comprender y seguir avanzando ligeros hacia una mayor consciencia?
Una de las vías es la de la enfermedad. Cuando no procesamos algo a nivel consciente, nuestro cuerpo colabora, es lo que llamaríamos somatización. No quiero entrar en el debate sobre el grado de influencia de las emociones en el plano físico y las enfermedades. Sólo quiero invitarte a que te plantees que tal vez cada enfermedad esconda un mensaje y que, si lo atendemos, podría ayudarnos a sanar.
En el libro "La enfermedad como camino", unos médicos alemanes comparan la medicina tradicional con un taller mecánico al que llevamos nuestro coche cuando luce un pilotito rojo de alarma (síntoma) y en él, nos quitan la bombillita roja y nos invitan a circular de nuevo. Y ¿qué hay de la causa real del problema? ¿Acaso basta con aplacar los síntomas?
¿Sigues de la mano con tu parte escéptica? Sigue apoyándote en la medicina tradicional, usa fármacos si quieres. Lo único que te sugiero es que, cuando seas testigo de una enfermedad (tuya o de otros, de ahora o de hace tiempo), dediques un minuto a buscar en cualquier diccionario online de biodescodificación (Sí, tan fácil como escribir la enfermedad y "biodescodificación" en google) y te plantees honestamente las preguntas que te sugieren.
¡Igual es toda una sorpresa! Feliz sanación.

