Cuando el amor no llega (Relaciones)

Algunas personas afirman querer iniciar una nueva relación o se quejan y frustran porque ésta no llega. Y no se dan cuenta de que el espacio que tienen a su lado está ocupado. Lo que se ve desde fuera es que no están "libres".
Existen dos planos. Uno es del deseo: lo que creemos querer. El otro es del sentimiento. El sentimiento es más profundo y es el que realmente determina si nuestra puerta está abierta o cerrada. Si deseo y sentimiento no van de la mano, las cosas no saldrán como esperamos.
La canción de Manu Chao que se llama "La despedida" sirve como ejemplo. Está el deseo, todo el discurso mental: "ya me he olvidado de ti", "ya no te espero", etc. Y, finalmente, el sentimiento, que emerge con una fuerza que arrasa en dirección contraria: "te espero siempre, mi amor". El sentimiento es el que importa, el que se impone. En esta canción lo que de verdad hay es un compromiso, una esperanza, una espera. Y todo eso está cubierto superficialmente por frases huecas de superación.
En este post me voy a referir más específicamente a personas que han dejado una relación, aunque lo que digo se puede aplicar también a quien ocupa ese lugar con un miedo profundo a sufrir o a volver a sufrir, etc.
En estas ocasiones, si alguien le pregunta a esta persona si está con alguien, responderá que no (o tal vez dude o responda de una manera ambigua). Pero el sentimiento respondería que sí y eso es lo que hay que ver.
Es curioso que las personas que llevan mucho tiempo en una situación así (muchas veces no queriendo ver, porque ver implicaría enfrentarse a la temida decisión) comienzan a verse y sentirse poco atractivas. La psicología tradicional animará entonces a centrarse en mejorar la autoestima, pero sólo es un parche. Si alguien decide sumergirse, emprender la acción y despedirse... el atractivo vuelve con toda la fuerza.
Es el sentimiento la parte inconsciente que hemos de sacar a la luz. Si no... vendrá una y otra vez cargado de recuerdos, se asomará en los sueños o cuando bebamos alcohol, tratando de expresar su mensaje y, hasta que no le hagamos caso, impedirá que sintamos armonía.
Hay que entender que sólo ahí, a ese nivel, se produce la transformación. Y sólo en ese nivel es crucial tomar la dura decisión de soltar. Cuando se deja marchar, se está dando un paso hacia adelante que requiere coraje, hacia la liberación y hacia la apertura. Cuando decidimos despedir a quien ocupa, en el sentimiento, nuestro lado y dejamos libre ese hueco, sólo entonces, dejamos espacio para que llegue lo nuevo.
Déjame invitarte a escuchar otra canción. Se llama "Mil pasos" de Soha.
Esta tarea no es fácil, porque solemos estar muy aferrados. Esa persona, recuerdo, o fantasma... nos aporta y resulta cómodo, ¿por qué soltarlo? Es difícil de creer pero después estaremos tan bien que no entenderemos por qué tardamos tanto... pero todo necesita un tiempo, es un proceso.
Paciencia. Tómate todo el tiempo que quieras. Cuando sientas que llega el momento y así lo decidas, confía, suelta y poco a poco notarás que toda la energía vuelve a fluir, te liberas del lastre y vuelves a ser radiante. Un paso...
